miércoles, 29 de agosto de 2012

ANECDOTA

Los peores compañeros de piso que existen (I)

08 octubre 2010
BecConsejo: “Antes de mudarte, piensa con quién lo haces”
Lo veis y lo iréis viendo: el 8 de octubre es el día de la convivencia en los blogs, una iniciativa a la que nos hemos sumado en 20minutos.es, cada uno a su manera.
La mía, que como casi siempre es la peor, es la de recoger anécdotas para olvidar de compañeros de piso (amigos, familia, perros, todo a la vez…). Me habéis mandado muchísimas, en los comentarios, a través de Twitter y por Facebook. Aquí están casi todas:

Algunas son clásicas… llegar media hora más tarde de la estipulada y despertar a todos (Patricia), luces que nadie ha encendido, el “fulanitoooo, ¡¡¡PAPEL!!!” (@moniqina), el cartón de leche vacío en el frigorífico (@BertuZK), discutir por quién se levanta a abrir la puerta (Patricia), que no laven los vasos ni sin querer (Gemmi), que por envidia te hagan la vida imposible con los estudios (Carmen) o la creencia de que la nevera se llena automáticamente y el baño se limpia solo (@carmncitta).
Los hay más extraños, como un compañero que iba al baño a evacuar desnudo y con la puerta abierta (@Zeta81), que tu padre toque la bandurria a las ocho de la mañana (Asun), que tu compañera espere SIEMPRE en la puerta del baño a que salgas para limpiarlo (Pedro) o que te encuentres con papá en el pasillo una noche a oscuras, os asustéis y despertéis a mamá (Ana). Incluso, que tu compañera diga que inspiró “la madre de José” de El Canto del Loco (@GlamourousRed), que limpien con una escobilla la taza del váter (Patricia) o que tu casero te riña por levantarte tarde (Jesús).



viernes, 17 de agosto de 2012

Compartir piso con un vikingo

Primer día perdido en Bergen. ¿Qué se te ocurre hacer?  Pues nada raro; buscas compartir piso aunque sólo sea para poder contemplar el panorama de la vivienda nórdica. Vas atravesando calles empedradas, medio vacías, poco transitadas, un cielo gris te acompaña y gotas finas de lluvia van calándote lentamente. Te dicen que es sábado y que es normal; te dicen que han llegado las vacaciones de Semana Santa y que es normal. Son las 11,20 cuando llegamos al portal del piso que debemos visitar.
Los anuncios publicados para compartir piso son escuetos, tan escuetos que sólo te ponen el nombre del que ha puesto el anuncio, en este caso Christer, sin número del piso ni número de teléfono de contacto. Con lo cual al llegar tienes que mirar el interfono por si da la casualidad de que el nombre de Christer aparece escrito en uno de los botones… Has tenido suerte y sí que está; llamas una vez, dos veces, incluso una tercera vez más larga y nada, no hay nadie en el piso. Piensas que es normal porque la cita era a las 12,00. Paseas por los alrededores y vuelves a las 11,50 repitiendo la misma operación. Nada…. No hay nadie… Cuando falta un minuto para las 12,00 alguien abre la puerta del portal. Sorprendentemente, Christer, aunque puedas pensar lo contrario, es nombre de hombre, es el nombre de un vikingo de dos metros, pelo largo, lacio y rubio y una barba como la de los pescadores de alta mar. Sólo le falta un arpón en la mano para que salgas corriendo. Nos explica que no ha abierto antes porque sólo tenía una cita a las 12,00. Con nosotros, claro.


diario de una pareja en busca de un piso de alquiler

pese a haber visto sin éxito varios pisos en alquiler en el centro de madrid, no perdemos la esperanza y seguimos adelante con nuestro proyecto de vivir en medio de la urbe. podríamos vivir en la periferia o en algún pueblo de la comunidad de madrid, como nos aconsejan algunos conocidos, pero nos apetece más vivir la ciudad, dado que tanto mi pareja como yo hemos vivido toda la vida en localidades cercanas a madrid y hemos dependido siempre del coche. y tal y como está ahora la gasolina, preferimos ahorrar este dinero e invertirlo en un piso bien comunicado. querer es poder, así que seguimos con nuestra aventura particular

Flipando con mi experiencia en mi primer piso de Londres


Bueno,dudo que esto sirva de ayuda a nadie,no lo sé,pero os lo cuento,aunque sea como anécdota.
(Tocho va..)
Tras casi un mes de búsqueda de trabajo/piso,el día 1 de Abril me mudé a uno,que parecía que estaba bien. Una buena zona (5 minutos de Belsize Park Stn),aunque es un bloque de esos como de ayuda a familias extranjeras,no sé si me explico...
Pero vamos,que neesitaba donde dormir,un piso sin salón (como casi todos aquí) a compartir con otros 3.Antiguo y tal,pero después de todo lo que había visto,estaba genial. Llego el día 1,y me encuentro con un italiano,que llevaba aquí una semana,y estaba asustado...no tardé en entender la razón de su "miedo"
Tras la obligada limpieza a fondo de mi habitación,se me ocurre entrar en la cocina,donde huele a muerto. Pues sí,el congelador de la nevera está abierto,los bloques de hielo impiden cerrarlo. Cuánto lleva así?Los otros 2 "flatmates" no saben responder..."un par de meses,creo" dice uno.
Manos a la obra...tras más de 5 horas de limpieza de cocina,quitamos un par de centímetros de una capa de mierda de la vitro,limpiamos los platos supuestamente limpios,limpieza a fondo en general,y vaciamos los 3 cajones del congelador,el cual fue muy difícil de abrir,y donde había carne,descomponiéndose desde dios sabe cuando...así olía todo.
Superado el trauma del primer día y viendo que el piso podía no estar tan mal,viene lo de los flatmates. El italiano,buen tio,limpio,el cual me veía como un salvador en medio de ese desastre,al

ANECDOTAS

Hay hechos impactantes que quedan grabados en nuestra mente, asi tengo varios, me imagino que Uds tambien. Estos casos que suceden nos sirven de algo para comprender mas nuestras vidas.

Les paso a contar algunas que quedaron grabadas como anecdotas en el acto de compartir.
Desde muy pequeño me ha gustado ayudar a la gente necesitada, como a muchos de los que leen esta pagina. Mi Madre Linda siempre nos inculcó este acto, y tambien siempre me acuerdo de una frase que ella nos decia, mas o menos asi : "La colaboracion, no se tira, se besa y se da en la mano"

Hace algunos años o mas estaba en Florida y saliendo de nuestro trabajo de ventas , siempre nos reuniamos en la playa de estacionamiento un grupo de vendedores antes de dirigirnos a nuestras respectivos domicilios, comentabamos y bromeamos unos quince minutos de las siempre insólitas anécdotas en el mundo de las ventas, que nos habian sucedido durante las llamadas del dia en telemarketing.

SPCL

Hoy mientras me dedicaba a acabar unos trabajos para la universidad, me he visto obligada a abrir la Caja de Pandora. Resulta que necesitaba un libro de nosequé que llevaba abandonado la eternidad, y he tenido que (casi literalmente) sumergirme en uno de los enormes cajones de debajo de mi cama. Tras rebuscar debajo de una pila de apuntes que ni el Empire State, una báscula, un paquete de Lucky y un cúmulo ingente de ropa, he encontrado el estúpido libro. Peeeeeeeero, al sacarlo se ha caido la torre de cosas que tenía encima (es lo que tiene olvidarse de la gravedad), y entre ellas, ha salido a la vista un sobre cerrado y bastante grande. Dado que mi memoria es comparable a la de un pez rojo con alzheimer, he sacado el sobre y lo he abierto. Maldita la curiosidad que mató al gato. Eran todo recuerdos de mi ex, las cosas que no podía tener a la vista porque me recordaban a él. Obviamente, deshacerme de todo lo que es suyo me es imposible, tendría que tirar media habitación (es lo que tienen 3 años, que dan para mucho). Unas cuantas fotos, un par de dibujos y algún que otro collar. Y dado que también tengo el don del oportunismo, mi reproducción aleatoria del MP3 ha creído que lo mejor para ese momento era una cadena de canciones que harían emocionarse incluso a los tipos de American Chopper (léase “still loving you”, “nothing else matters”, “por vez primera” blablabla).
Total, que he ido mirando las cosas una a una, eso si, llorando como una magdalena, hasta el punto en que pensaba que tendría que salir de mi cuarto en góndola. He dejado para lo último un collar con una bala del calibre .38 SPC que me regaló mi ex cuando aún no habíamos empezado a salir. Tras ver esto temía una muerte por deshidratación, pero sorprendentemente, sólo me ha traido buenos recuerdos y mis conductos lacrimales han decidido cerrarse. Y ahí estaba yo, mirando una bala como quien mira una pupa que realiza la metamorfosis. Ahora sólo me queda reflexionar porque la cosa que más me recuerda a mi ex es la que mejor rollo me da. No tiene ningún sentido. En fin. Buenas noches.

¿puedo meter un perro en el piso de alquiler?

los animales (perros, gatos o cualquier tipo de mascotas) en los pisos de alquiler no suelen ser bien recibidos por los dueños de los mismos, ya que las molestias que causan suelen convertirse en un hándicap casi insalvable. por ello, vivir con una mascota en un piso de alquiler puede resultar más que complicado, ya que el dueño del piso es el que tiene el 'poder' y puede vetar tener animales en el domicilio que tiene arrendado
desde el punto de vista legal, ¿puede el arrendador prohibir tener animales en el domicilio arrendado? la respuesta es sí. los caseros tienen la ley de su lado y les concede pleno derecho a vetar a los inquilinos que tengan animales. la ley de arrendamientos urbanos (lau) deja en manos de ambas partes, inquilino y arrendador, el poder decidir sobre este aspecto, pero legitima al propietario a vetar la tenencia de animales en el domicilio que se tiene intención de alquilar
a la hora de redactar el contrato debe quedar especificado si se permite  o no tener animales en el domicilio arrendado. esto es muy importante en caso de que el propietario del inmueble quiera prohibirlo, ya que si el contrato de arrendamiento no especifica claramente la prohibición, el inquilino queda legitimado para poder tener las mascotas que quiera en su casa y el dueño no podrá obligar al inquilino a abandonar el inmueble a no ser que se produzcan problemas o molestias importantes
en definitiva, lo mejor es que este punto quede aclarado en el contrato de forma que no haya futuras confusiones que puedan llevar a una disputa entre propietario e inquilino. en el caso de no hacerlo, el sentido común de ambas partes debe reinar para resolver el conflicto de la mejor forma posible